ATI QUIGUA UN HITO PARA LOS PUEBLOS INDIGENAS EN Y DE LA CIUDAD CAPITAL
La denominación de diversidad étnica y cultural, que el Estado reconoce y que en su cabeza esta la responsabilidad de proteger que lleva implícito en su ordenamiento jurídico superior (Art. 7), ha sido precisamente ante la lucha constante que los mismos han afrontado para su permanencia en este territorio; tierra bendita y sagrada que fue bautizada con la sangre de sus antepasados. Nuestros pueblos masacrados, a pesar de su atraso, por lo menos, tuvieron valentía y entereza para apoyar las iniciativas de arrojar de nuestro continente a los bárbaros imperialistas del otrora.
Aún así, nuestra autóctona, legitima y riqueza cultural sigue siendo desconocida y avasallada y despojada de sus territorios, los que se constituyen el bloque esencial y sensible de su espacio vital.
El tiempo y los hechos son el principal testigo y reflejo de lo ocurrido y lo aquí afirmado.
Al hablarse de multiculturalidad, se refiere a las distintas clases culturales que hoy albergan nuestro país, pero, precisamente la variedad la constituyen nuestros aborígenes que están auto reconocidos en 86 pueblos con distintas formas de ver el mundo, de alimentarse, de procrearse, de arreglar sus conflictos, de gobernarse y sobre todo de comunicarse; características principales para entender su distintividad dentro de la igualdad a la que todos reclamamos y tenemos derechos.
En el ayer se entendía por lo de la caracterización geográfica, que el aborigen su hábitat sólo lo constituía el campo, y de hecho, existían leyes que garantizaban atenciones asistenciales para motivar al indio y así sustraerlo del ejido para reducirlo de la vida "salvaje", muy a pesar de ser en ese entonces Colombia un estado federado; y hoy, no entendemos siendo nuestra nación una Republica Unitaria, se diga y se proclame por las instituciones encargadas de velar por su protección, que el Indio, para ser Indio, debe seguir siendo irracional, mugroso y lleno de piojos etc. y estar en sus respectivos territorios para gozar de sus derechos; en otras palabras, deben seguir o estar condenados a permanecer en sus áreas reservadas para obtener las garantías constitucionales y fundamentales que el Estado reconoce y protege.
A propósito del sometimiento y la neocolonización a que son sometidos nuestros hermanos, la capital de la República es muestra de ello, la que por su característica urbanística ante el desarrollo industrial y la avalancha de la defensa a ultranza del capitalismo salvaje, por la acumulación de riquezas, ha conllevado a la expropiación de la tierra de dichos pueblos, es habitada por un sin numero de estas minorías, que han visto afectados sus intereses y relegadas al olvido por la Historia , por cuanto, al parecer, por disposiciones y visiones retrogradas de altos funcionarios del Estado Colombiano y otros que se autodenominan indigenistas,
Estar en Bogotá, y compartir elementos culturales, alimentarse con changua, caldo de costilla, y acudir a los centros de salud a recibir atenciones asistenciales; vivir y hacer sus necesidades como lo hace la población de la capital, en nada se diferencia con el resto de la sociedad". Concepto emitido por el Ministerio del Interior y justicia- Dirección de Etnias, ante solicitud hecha por el Cabildo indígena pijao, que se organizó ante su autonomía y necesidad de mantener y reivindicar su cultura
LOS PUEBLOS INDIGENAS EN LA CIUDAD Y SU SITUACION SOCIAL Y POLITICA, ANTES Y DESPUES DE LA LLEGADA DE ATI QUIGUA COMO CONCEJAL INDIGENA EN BOGOTA
Los pueblos indígenas asentados en Bogota, su querer de organizarse, solo se constituía en un anhelo represado, por cuanto el Distrito, siempre les impedía, al exigirle que para obtener la respectiva posesión ante el señor Alcalde, debían tener un reconocimiento por parte de la Dirección de Etnias del ministerio del Interior. Dicho impace se tornaba cada vez mas difícil por cuanto los directores de Etnias, le venían dando una aplicación al decreto 2164 del 95, que refiere para el tratamiento de los resguardos; en otras palabras, confunden la expresión: "PARCIALIDAD DE INDIGENAS CON CABILDO INDIGENA", siendo que uno refiere a la territorialidad y el otro trata sobre los sistemas organizativos propios de autogobierno, que en ejercicio de su autonomía, cada pueblo que se identifique como tal, reuniendo unas características, se organice como tal.
Con la gestión de la Concejal Ati Quigua, se pudo lograr que se cristalizara el deseo de dichas comunidades, es así, que hoy ya son cabildos indígenas. Los Cabildos indígenas de suba, pijao y kichwa, no contaban con el aval o reconocimiento de la dirección de etnias.
Pero el reconocimiento y legalización no es todo para que la permanencia de dichos pueblos sea una realidad, pues estos tienen necesidades sociales en sus respectivas comunidades, habiendo que realizar gestiones ante en distrito para su asistencia, logrando para cada uno de los mismos, que se implementen planes de atención y de inclusión dentro del plan de desarrollo Bogotá sin indiferencia. Dentro de los avances, se han podido comenzar a ejecutar los siguientes proyectos por parte de los mismos Cabildos, los siguientes: RUTAS TURISTICAS, COMEDORES COMUNITARIOS, CAPACITACIONES Y MEDICINA TRADICIONAL ENTRE OTROS Y CONSECUCIÓN DE SEDES PROPIAS EN SUS RESPECTIVAS LOCALIDADES, AL IGUAL QUE LA CONSTRUCCIÓN DE LA CASA CULTURAL INDIGENA EN EL CENTRO DE LA CIUDAD.
A grosso modo, sin discrimar de manera detallada ante la premura del tiempo, son los temas más importantes adelantados durante los seis meses en lo que corresponde al tema indígena. Nota: Espere pronto, un informe detallado y profundo sobre este tema.